SECCIONES
Nº 23 - Buenos Aires
EDITORIAL



Para celebrar el bicentenario de la Revolución de Mayo, el momento histórico que abrió paso al desarrollo de un país libre y soberano, la ciudad de Buenos Aires se engalana este año con la renovación de edificios emblemáticos como el monumental Teatro Colón, también con obras artísticas y culturales, con espectáculos en diferentes barrios, con luces y colores. Como ocurrió en los festejos de 1910, los argentinos tenemos una nueva oportunidad de reconocernos en nuestro pasado, y encontrar las fuentes de unión, esperanza y prosperidad.

Hace doscientos años se gestaba un país libre, se soñaba, se emprendía, se buscaban nuevas maneras de crear la realidad, de desarrollar una tierra aún indómita pero con toda la riqueza de su diversidad y de su gente. De esa manera se entendió también la celebración que se realizó cien años atrás. Era un país turbulento con pro-blemáticas económicas, sociales y políticas, pero en el que se comprendía la necesidad de seguir construyendo, de crear un futuro diferente y mejor para todos. Y pusieron manos a la obra. En eso también estamos hoy, y por esa misma razón reafirmamos la importancia del Bicentenario como un espejo donde reflejarnos, donde podamos comprendernos más y mejor a nosotros mismos y pensar el futuro con energía y convicción.

Para que el conocimiento de nuestra historia se traduzca en sabiduría, para que sigamos construyendo una Argentina más digna y solidaria donde todos podamos desarrollarnos, crecer y dejar un país más próspero y sano para las futuras generaciones. Con esa esperanza brindamos en Cardón festejando el Bicentenario de nuestra patria.