Exitosa Subasta Solidaria
03-09-2008
Se habían alentado muchas expectativas después del éxito de la primera
subasta solidaria realizada en 2007 en el Colegio Marín. Durante los
días previos, el deseo de ayudar en la causa de la Fundación Oficios y
las ganas de hacer buenos negocios, con lotes subastados al 50 por
ciento de su valor, ya habían asegurado una gran convocatoria. Las
reservas estaban casi agotadas. Y a la tardecita del 18 de septiembre
se inauguró en el Salón Tattersall del Hipódromo de San Isidro la
Segunda Subasta Solidaria de Lotes. La cantidad de participantes, el
nivel de la organización, la calidez del evento conducido por Teté
Coustarot y los lotes subastados por Gervasio Sáenz Valiente marcaron
un nuevo hito en la historia de esta subasta solidaria, que organiza la
Fundación Oficios junto con las empresas fundadoras: Cardón, Eidico, JP
Urruti y Miguens Hermanos.
El evento solidario comenzó con un
cocktail que daba la bienvenida a los participantes. Los cinco
desarrolladores inmobiliarios (Eidico, Cardón Cosas Nuestras, JP
Urruti, Mieres y Grupo Tissone) exponían, desde sus stands, los planos
e imágenes de los barrios y los lotes que luego se subastarían.
La
historia de la Fundación Oficios y la gran labor que lleva adelante
desde 2006 capacitando a personas de bajos recursos para acompañarlas
en su inserción sociolaboral, estuvo presente a través de grandes
pantallas del salón.

Pasadas
las 8 de la noche, Teté Custarot, ya sobre el escenario, no pudo
ocultar su asombro: “Realmente es fantástico ver la excelente evolución
de una idea que se inició el año pasado”. También lo hizo Sergio
Moreno, director ejecutivo de la Fundación, que antes de dar el
puntapié inicial a la propia subasta, resaltó la importancia de
“acompañar la esperanza y las ganas de progresar que tienen los
alumnos. Es muy lindo verse rodeado todos los días de personas que
creen que sí existen las segundas oportunidades”.
Gervasio Sáenz
Valiente prestó su gran experiencia y su trabajo ad honorem al servicio
de la solidaridad. Con el magnetismo y la solidez que lo caracterizan
desarrolló una excelente labor. “Estas cosas no se piensan, se
disfrutan; lo mismo dije cuando me casé”, bromeó en una clara muestra
de su soltura, al tiempo que les pedía a los invitados que se animaran
“a levantar el cartel”.

Concluida
la subasta, la noche continuó con un sorteo en el que también se pudo
recaudar dinero para los objetivos de la Fundación. Patricio Lanusse,
socio de Eidico y miembro del Consejo de Administración de la
Fundación, aprovechó para comentar acerca del doble atractivo de la
jornada. “Creo que quien hoy se llevó un lote habrá obtenido un terreno
a valores significativamente inferiores a los del mercado y de paso
habrá contribuido con la construcción de una sociedad que quiere
mejorar la igualdad de oportunidades”.
Los rostros de los
organizadores reflejaban el éxito de la subasta. El agotamiento no
podía ocultar la satisfacción. Gabo Nazar, fundador y presidente de
Cardón, se mostró conforme con el nivel de la organización y destacó
“el apoyo de los participantes que entienden como nosotros que la mejor
forma de hacer negocios es ayudando a fortalecer las comunidades en las
nos desarrollamos”. Y así concluyó una jornada que ya impone su estilo
y promete volver el año que viene.